Beneficios que me ha aportado el método Wim Hof (respiración)

Fecha: 28/07/2022

Categoría: Respiración

No soy amigo de abrazar todo aquello que me digan que tiene «beneficios». No lo soy porque, primero, como digo en mi libro, hay demasiada información, aportada por mucha gente que busca únicamente el beneficio económico y no me fío de todo el mundo. El segundo motivo es que no creo que todos los beneficios sean para todo el mundo. Puede haber partes de algunos procesos que para mí son excelentes y que a ti te sienten mal, y viceversa.

Creo que comer bien le sienta bien a todo el mundo, hacer deporte también, descansar bien lo mismo, pero ni todos los alimentos, ni todos los ejercicios ni todas las siestas nos vienen igual de bien a todos. El matiz es que, cuando acercas el prisma, una misma actividad tiene resultados diferentes en las personas porque, vaya… Somos diferentes entre las personas.

Hace ya tiempo que practico el Método Wim Hof, y desde el primer momento me llamó poderosamente la atención los cambios en varios ámbitos que experimenté. Por eso, hoy no quiero hablarte de «Los beneficios del método Wim Hof», porque aunque los tiene, son muchos y muy profundos, el tener mejor sistema inmune o enfermar menos no es algo que yo pueda decirte con base científica que ha sido un beneficio para mí. Quizás sí, pero mis medios son limitados.

Este es el vídeo que uso cada mañana para empezar el día

En cambio, voy a contarte los beneficios del Método Wim Hof que después de mucho tiempo de práctica diaria he descubierto que me ha aportado.

1- Más conciencia sobre la respiración

No te imaginas lo importante que es y lo que te cambia cuando lo entiendes. La respiración puede hacer que tengas más energía, que te relajes, que te sientas más o menos fuerte… ¡Y no sabemos lo que tenemos! Es lo primero que haces al nacer y lo último que vas a hacer cuando mueras. Vas a vivir irremediablemente junto a este proceso y no somos conscientes. Wim Hof y su método, al margen de las «30 respiraciones profundas» me ha hecho darle a mi respiración la importancia que se merece. Ahora la domino a voluntad en diferentes situaciones. Puedes darte cuenta de que estás en un momento más «intenso» y usar la respiración para volver a un estado más relajado, o puedo usarla para recuperar el aliento de forma controlada después de un ejercicio intenso. Si aprendes a manejarla, va a ser una grandísima aliada.

2- Mayor capacidad pulmonar.

Este puede parecer increíblemente obvio y va con el punto anterior, pero ni te imaginas el cambio que ha resultado con la práctica. Desde el primer momento te das cuenta de que puedes usar esta respiración para entrenar tus pulmones y «enseñarles» que tienen mucho más para darte de lo que hacen normalmente. He notado una mayor capacidad, tanto en lo deportivo como en reposo. Respiro mejor, más profundo y eso hace que sienta mucho más bienestar, sobre todo para mí, cuya ansiedad le recuerda de vez en cuando que no puede respirar.

«Inhala profundamente»

3- Es muy efectivo para despertar.

Para mí, más que un buen café. Esto va a depender de cuándo lo practiques, pero en mi caso, es lo primero que hago por la mañana. Me levanto de la cama, bebo un vaso de agua y me tumbo en el suelo para hacer las respiraciones. 3 series de 30 hasta aguantar la respiración entre dos minutos y medio y tres minutos (sin tener aire en los pulmones). Cuando acabo tengo una sensación que mezcla una relajación absoluta con un estado de energía que me empuja a salir y hacer cosas. Entendiendo cómo funciona es normal que sea así. Le acabo de dar a mi cerebro un chute gigantesco de oxígeno, así que no tiene más remedio que hacer algo con él. Para mí es mi rutina al despertar, con la que empiezo y que tira de mí desde primera hora de la mañana.

4- La calma más absoluta.

Suelo practicar la meditación con asiduidad. Medito desde mucho antes de empezar con el método Wim Hof. Puedo decir que hace más o menos 10 años que empecé. Una de las cosas que más me sorprendió cuando empecé con las respiraciones fue precisamente el nivel de calma y ‘paz mental’ al que llegaba continuamente. Tengo la sensación de que al acabar de respirar, llego a un nivel parecido de calma y de conciencia que con la meditación. Con el tiempo y ejercitando las dos prácticas de manera simultánea, he comprobado que hay algunos matices que diferencian a ambas, pero si puedo decirte que cuando acabo el ejercicio, estoy absolutamente en paz como si hubiese hecho una meditación de una hora.

En conclusión:

Cómo te decía al principio, aunque desde que empecé a hacer el método apenas he enfermado y el par de veces que lo he hecho ha sido extraordinariamente leve, no tengo pruebas de que sea debido a esta práctica o al conjunto de hábitos que he adquirido y que he cambiado desde hace algún tiempo. Quizás sea la ausencia de estrés, el respirar, el deporte o quizás sencillamente suerte. Sea como sea, en este caso, solo puedo hablar de mi caso personal y de sensaciones o experiencias que he probado que son reales. Te animo a que veas los vídeos que hay acerca de los estudios que evidencian el cambio en el sistema inmune de Wim Hof y de un grupo de alumnos a los que estudian en condiciones controladas en un hospital.

De cualquier modo, como digo siempre, si tienes curiosidad y dudas, pruébalo el tiempo suficiente como para sacar conclusiones y disfruta del paseo.

Mis frases favoritas de la filosofía: Hoy, Epicteto

Mis frases favoritas de la filosofía: Hoy, Epicteto

Primera parte Una recopilación de algunas de las sentencias que más me han influido de aquel que fue esclavo antes que filósofo Epicteto es de lejos ---al menos para mí--- el estoico más contundente y estricto de los 3 modernos más reconocidos, siendo los otros dos...