Mis frases favoritas de la filosofía: Hoy, Epicteto

Fecha: 09/01/2023

Categoría: Lectura

Primera parte

Una recopilación de algunas de las sentencias que más me han influido de aquel que fue esclavo antes que filósofo


Epicteto es de lejos —al menos para mí— el estoico más contundente y estricto de los 3 modernos más reconocidos, siendo los otros dos Séneca en primer lugar y el filósofo-emperador Marco Aurelio algunos años más tarde.

Tengo un artículo en el que menciono los 3 libros imprescindibles sobre estoicismo de la filosofía clásica, así que hoy, voy a usar uno de los que para mí es un libro de cabecera para ojear cada día, el Manual de Vida —o Enquiridión— de Epicteto.

Me parece importante que, al margen de la frase en sí, cada uno reflexione sobre lo que significa para él. No hay una respuesta correcta o específica en la filosofía, ya que, aunque cada una de estas palabras nos puedan guiar en un momento concreto, solo son efectivas si le damos una vuelta desde nuestra propia interpretación.

Así que sin darle más vueltas, vamos a asomarnos a este manual de la mano de Arriano de Nicomedia, sin el cual no podríamos leer nada de lo que dijo Epicteto hace 2000 años.


Sobre el sentirse ofendido

Dice Epicteto:

«Recuerda que no ofende aquél que insulta o golpea; lo que insulta es el pensar que
estas acciones como ofensivas. Por lo tanto, si alguien te provoca, ten presente
que es tu propia opinión la que te está provocando
«

No son pocas las veces que estoicismo habla sobre las «opiniones». Nada tiene un carácter bueno o malo per se, sino que ese valor se lo damos nosotros con nuestra percepción de si es bueno o malo aquello que nos sucede.

Con las ofensas ocurre lo mismo. Un insulto solo funciona como tal si en nuestra mente le damos carácter ofensivo. De otra manera, si lo observamos como algo inocuo hacia nosotros, pierde toda la intención con la que se nos lanzó.

¿No te parece un arma extraordinariamente poderosa el ser incapaz de verse dolido por una ofensa ajena? Una vez comprender que el valor de un insulto no viene de sí mismo sino que eres responsable de darle forma, nada puede hacerte daño, o al menos por sí mismo.

Obviamente requiere un uso extraordinario de la razón, del control de las emociones y un entrenamiento constante para ser capaz de anular el instinto de sentirse dolido y cambiar tu juicio sobre algo así, pero es una herramienta perfecta para saber que hay otras formas de enfocarlo.

Sobre cómo quieres que pasen las cosas


Una de mis enseñanzas favoritas es:

«No exijas que las cosas sucedan tal como lo deseas. Procura desearlas tal como suceden
y todo ocurrirá según tus deseos
«

Desde hace algún tiempo vengo pensando en la idea de que «todo es perfecto tal y como es». Seguramente en un futuro hable de ese concepto, pero como inicio creo que esta frase de Epicteto resume muy bien lo que quiero decir.

Nuevamente hace hincapié en la idea de que de nada sirve «desear» que algo sea de una manera determinada. El hecho de que quieras que un evento sea de una forma u otra no va a hacer que cambie en ningún sentido.

Esta frase es una manera de expresar la sencillez de aceptar todo aquello que te sucede desde un punto de vista de observador. Si no está bajo tu control es más útil procurar que te guste todo tal y como te ocurre que intentar cambiar aquello que está fuera de tu control.

Pongo un ejemplo. Quieres dar un paseo al sol, y empieza a llover. Que no quieras que llueva no va a hacer que deje de hacerlo, y desear otra cosa solo puede hacerte sufrir. Una vez entiendes eso, acabas aceptando cada situación tal y como es.

Insisto en el tema del sufrimiento. Querer que el mundo entero gire en torno a tus deseos no va a hacer que se cumplan, y no entenderlo solo sumará frustración al hecho de que, además, las cosas no salgan como quieres..


Sobre la posesión y lo que consideras tuyo

«Imagina que le digo a un atleta «Muéstrame tus hombros», y él me responde «Mira las pesas con las que entreno». «Olvídate de las pesos», le contestaría, lo que quiero ver es el progreso de entrenar con ellas»

Esta es una idea muy similar a la de dar ejemplo que hablábamos en un principio del hilo, pero mejor llevada al punto de vista del entrenamiento o en general, a la consecución de objetivos por parte nuestra cuando se nos pregunta.

He sido muy partidario de ser ese que en vez de «enseñar sus hombros» hablaba de lo que se estaba esforzando, de cómo se alimentaba y de todo lo que hacía por estar mejor, pero que quedaba solo en palabras, pues no era capaz de mostrar mis actos.

Tengo la suerte de haber podido estar en ambos lados. En el lado del que solo enseñaba sus intenciones y en el del que puede mostrar su progreso, tal y como dice Epicteto es esta frase.

En conclusión


Epicteto fue claro, conciso y contundente en ocasiones, pero probablemente fue el que más me ha influido con su manera de pensar pero, sobre todo, de actuar. El haber podido ver la manera de afrontar la adversidad que predicaba, tuvo que ser toda una experiencia. Sin duda, mi favorito en ese sentido.

¡Cuídate mucho!

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar de hábitos?

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar de hábitos?

Un resumen de los factores más limitantes en el cambio de hábitos y cómo resolverlos Hábitos... Repetición. Costumbre. Hacemos las cosas que hacemos nos vamos moviendo casi sin pensar. La RAE habla incluso de tendencias instintivas. Tenemos los hábitos que tenemos...